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Última actualización: 5 de junio de 2022
6 minutos de lectura

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Si hay alguna estación del año que se asocie de manera inmediata y directa con nuestro tiempo de ocio, ésa es el verano. Altas temperaturas, aire libre, vacaciones, playa, exposición al sol,…

Sin lugar a dudas, las rutinas de belleza y el cuidado de la piel en verano han de tener en cuenta aspectos específicos de esta estación, de manera análoga a como los tienen otras estaciones del año como la primavera. Por ejemplo, con las altas temperaturas nuestro organismo genera más sebo, por lo que es preciso que limpiemos la piel con más frecuencia, con objeto de que no se obstruyan los poros. Por otro lado, las exposiciones al sol, típicas del verano, hacen que la piel trabaje mucho más para producir melanina con la que protegerse de la radiación solar.
En este artículo te ofrecemos algunos consejos para el cuidado de la piel en verano y también te recomendamos algunos productos que confiamos te sean útiles, para que puedas armonizar tu tiempo de ocio veraniego y los cuidados que te harán lucir con mejor aspecto.

Observación: este artículo presupone que se trata del verano del hemisferio norte, también llamado verano boreal. Este verano tiene lugar entre el 21 de junio y el 21 de septiembre. Lo que en el artículo se expone es válido también para el verano del hemisferio sur, también conocido como denominado verano austral, el cual tiene lugar desde el 21 de diciembre hasta el 21 de marzo.

Cuidado de la piel en verano

Imagen tomada de clinicaclemente.es

Protección solar (fotoprotectores) para el cuidado de la piel en verano

En nuestro tiempo de ocio en verano son sumamente frecuentes las exposiciones al sol, por lo que debemos prestar especial atención a los principales tips de protección de la piel. Los dermatólogos van más allá, señalando la importancia de la protección solar mediante fotoprotectores incluso si no hay exposición directa al sol, aplicándolo diariamente en las zonas exteriores.

Radiaciones Ultravioleta UVA, UVB y Factor de Protección Solar (SPF)

El Sol es una estrella en cuyo interior tienen lugar una serie de procesos que liberan energía, la cual se transmite al exterior en forma de radiaciones electromagnéticas, cuyo conjunto recibe el nombre de radiación solar. Dicho de otro modo, la radiación solar es el modo en el que la energía generada por esos procesos llega a otros astros, incluida la Tierra.

Por otra parte, al igual que no todas las ondas de radio tienen la misma frecuencia -existe la FM o “Frecuencia Modulada” y también existe la “Onda Corta”-, no toda la radiación solar está compuesta de ondas de la misma frecuencia. Dicha radiación solar se compone de distintas radiaciones de diferentes frecuencias y una de esas radiaciones es la que se conoce como radiación ultravioleta (UV).

A su vez, existen varios subtipos de radiación UV, los cuales dependen de su frecuencia. A la superficie de la Tierra, y después de atravesar la atmósfera terrestre, es capaz de llegar mucha radiación UV subtipo A (UVA), poca UV subtipo B (UVB) y casi ninguna UVC.

La radiación UVA es capaz de atravesar las capas más externas de la piel, llegando a sus capas más profundas. La radiación UVB solo penetra la capa superficial de la piel, pero tiene efectos acumulativos a través de los años. La radiación UVB es la responsable del daño ocasionado por las quemaduras solares, mientras que la radiación UVA provoca el envejecimiento prematuro de la piel [2, 3].

El FPS (Factor de Protección Solar) ó SPF (siglas en inglés de Sun Protection Factor) de un protector solar mide el grado de protección que el producto (crema, gel, espray, etc.) proporciona ante la radiación UVB. La definición precisa de SPF puede encontrarse, por ejemplo, en [3]. De manera no tan precisa pero quizás más fácil de entender, el SPF de un protector indica el número de veces que este protector aumenta la resistencia natural de la piel ante quemaduras solares. Así, por ejemplo, un SPF 30 significa que la piel tardará 30 veces más en quemarse que en ausencia de protección.

Summer skincare

Imagen tomada de foreo.com

Elección del SPF del fotoprotector

Aquí, en esta fuente de información, puedes encontrar consejos generales para el empleo de fotoprotectores. En nuestra opinión, son consejos ampliamente documentados no sólo en esa fuente, sino también en muchos otros sitios webs. Por ello, no los repetimos en este artículo. Únicamente damos algunos tips adicionales, quizás menos conocidos.

La elección del SPF depende de varios factores. Uno de ellos es el fototipo de piel de la persona. El fototipo de una determinada clase de piel es la capacidad que tiene para asimilar la radiación solar. Según la clasificación más extendida, existen seis fototipos; el fototipo I corresponde a las personas de piel muy pálida y sensible, mientras que el fototipo VI es el que corresponde a personas de piel muy oscura. Otro de los factores importantes es la intensidad de la radiación solar ultravioleta; se mide mediante el llamado índice IUV, el cual empieza en 0 (riesgo bajo), continúa hasta 11 (riesgo extremadamente alto) y sigue incluso más allá de 11 (11+).

En OcioyBelleza hemos tratado de encontrar una tabla que diera el SPF recomendado en función de ambos factores (fototipo e índice ultravioleta) pero no nos ha sido posible. Hemos encontrado recomendaciones del SPF para fototipos I-II, en función del IUV:

IUV entre 0 y 2: SPF de 15.
IUV entre 3 y 5: SPF de 30.
IUV entre 6 y 8: SPF de 50.
IUV del 9 al 11+: SPF de 50-60.

También hemos encontrado recomendaciones del SPF MÍNIMO en función del fototipo:

Fototipos I y II: SPF mínimo de 50.
Fototipos III y IV: SPF mínimo de 30.
Fototipo V: SPF mínimo de 10.
Fototipo VI: SPF mínimo de 8.

Finalmente, hemos podido hallar una tabla de recomendaciones del SPF en función de ambos factores, si bien clasificando los fototipos en sólo dos grandes grupos (“Piel Clara” y “Piel Oscura”).

Como ORIENTACIÓN APROXIMADA, se recomienda usar un SPF 50 si la piel es clara. En caso de piel oscura se puede elegir un SPF 30. Y, de entre los más vendidos -a fecha de publicación de este artículo- te recomendamos:

 

Otros tips para el uso de protectores solares

  • Además de un SPF adecuado, la AEDV (Academia Española de Dermatología y Venereología) recomienda que el protector solar sea de amplio espectro; es decir, que proteja la piel tanto de la radiación UVB como de la UVA.
  • A la hora de elegir un fotoprotector, es conveniente que se tenga en cuenta si la piel es seca, grasa o mixta. En el caso de pieles grasas o acneicas, es recomendable que el protector no sea comedogénico, lo cual significa que no va a obstruir los poros. Esto se traduce en que no va a producir imperfecciones, tales como puntos negros.
  • Hay que prestar atención a los días nublados, ya que la radiación ultravioleta atraviesa las nubes y se refleja en la arena y en algunas otras superficies, por lo cual se requiere también protector solar en esta clase de días.
  • En lo que aparición de manchas por el sol se refiere, se podría escribir un post exclusivamente de ello. A nosotros nos ha parecido bastante interesante este artículo de cosmeticosbeauty.com
  • Se deben cuidar de manera especial las zonas de la piel que usualmente tienen mayor exposición (rostro, cuello, nuca o brazos).
  • También merecen especial atención las zonas altamente sensibles, como los labios. Para hidratar y proteger los labios de los efectos de la radiación solar, te recomendamos
  • Una posibilidad interesante a considerar es la de los protectores solares que utilizan antioxidantes. Este tipo de fotoprotectores ayudan a prevenir el envejecimiento de la piel, la aparición de arrugas, manteniendo su elasticidad. Te recomendamos

 

Consejos adicionales para el cuidado de la piel en verano

Junto a las consideraciones anteriores relativas a los fotoprotectores, podríamos darte algunos consejos adicionales para el cuidado de la piel en verano. Algunos de ellos son más o menos obvios y suelen ser bastante fáciles de encontrar en Internet (por ejemplo, aquí). Otros, en cambio, son menos conocidos y podrían resultarte interesantes. Por ejemplo, te recomendamos que tras una larga exposición al sol, uses hidratantes que contengan Q10 y vitamina E, ya que ayudan a combatir la oxidación provocada por dicha exposición.

No obstante lo anterior, aquí, en OcioyBelleza preferimos dejar para otro artículo esos consejos adicionales interesantes, dedicando así este post casi por completo a los protectores solares.

 

Fuentes bibliográficas avanzadas para saber más

[1] FARRIS P. K. (2014): Cosmeceuticals and cosmetic practice, chapter 26. Wiley Blackwell, Chichester.

[2] MBANGA, L. Y OTROS (2014): Determination of Sun Protection Factor (SPF) of Some Body Creams and Lotions Marketed in Kinshasa by Ultraviolet Spectrophotometry. International Journal of Advanced Research in Chemical Science, 1 (8), 7-13.
Artículo completo en arcjournals.org

[3] WILSON, B.D., MOON, S. y ARMSTRONG, F. (2012): Comprehensive Review of Ultraviolet Radiation and the Current Status on Sunscreens. The Journal of Clinical and Aesthetic Dermatology, 5 (9), 18-23.
Artículo completo en ncbi.nlm.nih.gov

 

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